¡Bienvenidos a bordo!

Viaja un siglo atrás y adéntrate en el Buque de los Sueños. En su interior, las vidas y las historias de las 2,208 personas que depositaron sus ilusiones, sus esperanzas y sus anhelos en él. Conoce de su propia mano esta travesía que ya es eterna, conoce la Verdadera Historia del Titanic.


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miércoles, 10 de abril de 2019

Enrolarse a última hora


Se van a cumplir 107 años de la tragedia del Titanic y hoy queremos dar protagonismo a la parte más silenciada del buque, su tripulación. En este artículo vamos a conocer quince vidas que, sin en principio tener que haber sido parte de este coloso y lo que le deparaba, en el último momento se involucraron con él y, sin saberlo, se convirtieron en historia.

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Es la mañana del 10 de abril de 1.912 en Southampton. Mucha gente está reunida en el puerto, concretamente en el muelle número 44. Hoy el Titanic va a iniciar su viaje inaugural y todo está preparado para ello. Los pasajeros van llegando y embarcando poco a poco en el buque, cada clase por la zona acondicionada para ello. Desde el puerto, un gran grupo de marineros observa el ajetreo anhelando poder formar parte de él. El que tienen delante es el que, dicen, es el buque más grande y más seguro del mundo. Saben que en todo viaje hay parte de la tripulación que no se presenta y esperan su oportunidad para conseguir un puesto de trabajo de última hora. Sólo quince serían los afortunados. Era su día de suerte. O eso creían.

Fotograma de la película de 1.997 "Titanic" de James Cameron.
El buque espera impaciente su salida inminente en el puerto de Southampton, muelle 44. (Fotograma Titanic)

Harry (¿W?) Burrows llevaba un mes posponiendo su próximo viaje. Tenía 29 años y era ya un marinero experimentado, con varias rutas a sus espaldas. Cuando supo que el Titanic estaba a punto de hacer su primer viaje, decidió no coger ningún otro buque durante el resto del mes y se quedó en casa de su madre, en Southampton. No podía dejar pasar la ocasión de trabajar en él. Consiguió lo que quería, firmó el 6 de abril para hacer las veces de fogonero. La mañana del miércoles 10 de abril se despidió de su madre y partió hacia el puerto, un lugar muy conocido y familiar para él. Sin embargo, repentinamente algo le frenó. Apenas una hora después, su madre le vio aparecer por casa. Se quedó perpleja. Ella misma declaró lo siguiente.

“En el último momento cambió de opinión y se marchó. Estamos muy agradecidos por ello. No puedo explicar por qué mi hijo frenó sus planes. Dijo que le había invadido una especie de oscuro presentimiento”.

Con este acto, Burrows probablemente salvó su vida. 

Alfred John Alexandre Podesta era uno de los fogoneros del Titanic. Como Burrows, había firmado el 6 de abril para dar sus servicios en el buque y ésa mañana estaba junto a su colega William Nutbean, también fogonero. Podesta dijo al respecto.

“Me levanté la mañana del 10 de abril y me fui hasta la nave a las 8.00 en punto, como siempre cuando iba a iniciar un viaje, demorándonos más o menos una hora. El barco zarpaba a las 12.00 del mediodía y la mayoría de nosotros, fogoneros y paleros, nos vamos a tierra de nuevo hasta la hora de salir a la mar. Nos fuimos con otros que también estaban en nuestro turno, de 4.00 a 8.00 de la mañana”. (En el turno de Nutbean y Podesta, de 4.00-8.00 y de 16.00-20.00, estaban otros 50 hombres).


A la izquierda Alfred John Alexandre Podesta, a la derecha William Nutbean (Encyclopedia Titanica)

Como era habitual, habían desembarcado para pasar sus últimos ratos en tierra antes de partir. La mayoría de los tripulantes que hacían este ritual, solían ser los que trabajaban en las calderas. Las conocidas como Public House (casa pública, pubs) recibían a estos marineros constantemente. Su bebida favorita era la cerveza. La mayoría de estos pubs estaban muy cerca del puerto, a menos de un kilómetro y se ubicaban en la calle Oxford Street y sus alrededores.

La calle Oxford Street, Southampton. Era un hervidero de pubs y hoteles donde los pasajeros se quedaban antes de salir en barco a sus destinos. (Google maps)

Podesta y sus colegas tenían su turno más tarde, así que aprovecharon al máximo esos últimos minutos. Estuvieron tomando unos tragos en el Hotel Newcastle, también una Public House. Según sus propias palabras:

“Salimos a eso de las 11.15 de camino a los muelles. Viendo que teníamos tiempo suficiente, nos detuvimos en otro pub llamado (The) Grapes y allí nos encontramos con varios compañeros del barco”.

Algunos de estos compañeros eran los hermanos Slade, (Bertram, Alfred y Thomas), fogoneros, y también con Alfred Penney, palero. Muy probablemente en este grupo también se encontraría Frank Holden, fogonero.

El pub al que fueron, The Grapes Public House, era uno de esos locales donde se solían reunir los marineros antes de partir. Se encontraba a unos 800 metros del muelle 44. Ésa mañana tendría mucha clientela, la salida inminente del Titanic había congregado a numerosos curiosos que no querían perderse al imponente buque. Afortunadamente este lugar histórico sigue abierto en la actualidad. Conserva su fachada original y en sus plantas superiores hace las veces de hotel. El local conmemora al malogrado buque en su fachada, con un mural que corona su nombre. Por dentro, numerosos objetos y fotografías de la época lo convierten en uno de los lugares de parada obligatorios para todo entusiasta del Titanic que visite Southampton.

The Grapes en la actualidad. Es el único local de la Oxford Street que conserva el nombre y el uso que tenía en 1.912. (http://officialpubguide.com)

Era muy habitual que los marineros bebieran mucho durante sus estancias en tierra, así que es fácil imaginar la escena. Todos ellos tomarían cerveza y reirían a partes iguales, hablando sobre cómo sería el viaje inaugural y con un ambiente festivo, que seguro estaría cargado de cierta emoción por la inminente salida. 

Interior del pub The Grapes en la actualidad. (http://www.thegrapessouthampton.co.uk)


Al ver que, efectivamente, el tiempo se les echaba encima, los trabajadores empezaron a apresurarse.

“Nos tomamos otra copa y seis de nosotros salimos con apenas 10 minutos antes de las 12, (la hora de salida del Titanic). Corrimos hasta los muelles y hacia el barco”.


Zona de Oxford Street, donde se ubica The Grapes. Muelle 44, donde se encontraba el Titanic.
Había unos 800 metros entre ambas localizaciones. (Google maps)

Pero el jolgorio que han tenido tiene consecuencias. Llegan demasiado tarde. Un tren que venía por las vías que comunicaban el puerto con la estación de Terminus, se estaba aproximando e iba a impedirles alcanzar el buque y, por tanto, su salario. Era habitual que los trabajadores del mar como los fogoneros y paleros, vivieran al día. Lo que ganaban no era demasiado. En este caso, por trabajar como fogoneros (fireman) cobraban unas £6 (libras esterlinas) al día. Los paleros (trimmer) recibían £5 10 s. Algunos mandaban dinero a sus familias, para otros, era común ir encadenando trabajos y gastando todo en bebida y malos hábitos. Perder este empleo les suponía un mundo.

“Estábamos en la parte superior de la carretera principal y un tren de pasajeros se acercaba a nosotros desde la otra parte de los muelles. Oí cómo los hermanos Slade decían que sería mejor dejarlo pasar, pero Nutbean y yo cruzamos y conseguimos llegar. Al ser un tren largo y al esperar que terminase, ellos llegaron demasiado tarde. La pasarela ya estaba quitada dejándolos atrás. Fue como si una fuerza se lo impidiese, sencillamente no tenían que venir”.

Podesta se equivocaba en una cosa. La pasarela aún no había sido quitada. Los hermanos Slade y Alfred Penney corrían y gritaban incansables intentando en vano remediar su suerte. El Sexto Oficial James Paul Moody, estaba a cargo de la pasarela. Pudo ver y oír a los cuatro hombres desesperados. Un pasajero de segunda clase, Lawrence Beesley, fue testigo de la escena.

“Justo antes de que retirasen la última de las pasarelas, vi cómo un grupo de fogoneros corrían a lo largo del muelle, con sus bártulos colgados sobre los hombros. Se dirigieron a la pasarela con la clara intención de subir, pero un oficial pequeño que custodiaba la entrada se negó a permitirles el paso. Los hombres discutieron y gesticularon mucho, intentando explicar las razones por las que habían llegado tarde, pero él se mantuvo firme. Hizo unas señas con la mano y la pasarela fue retirada a pesar de sus protestas, poniendo fin a sus esfuerzos. Esos fogoneros deben estar agradecidos. Por alguna circunstancia, ya sea por su impuntualidad o por un imprevisto que no estaba dentro de su control, no pudieron llegar a tiempo a esa última pasarela”.

Sexto Oficial James Moody (Wikipedia)
Moody dudó unos segundos antes de tomar la decisión. Sabía que otros tripulantes habían sido contratados a última hora para suplir este tipo de contratiempos, algunos casi en el último minuto, así que era plenamente consciente de que si no les permitía subir no surgiría ninguna contrariedad en el funcionamiento del barco. El Sexto Oficial James Moody recibió la llamada de Frederick Fleet, uno de los vigías del Titanic, que anunciaba la cercanía de un icerberg por proa. Moody ayudó a cargar los botes salvavidas hasta los últimos minutos. Murió en el Titanic, fue el único oficial subalterno en hacerlo. Tenía 24 años.

Los hermanos Slade y Penney se tiraban de los pelos, ¿cómo podían haber dejado ir esta oportunidad? Casi con total seguridad, su torpeza y gusto por la cerveza les salvó la vida.

Por su parte, Nutbean y Podesta respiran aliviados. Ambos se congratulan por no haberse esperado. Menos mal, ninguno de los dos hubiera sabido qué hacer si hubieran perdido el barco. Ahora toca esperar a que comience su primer turno en el Titanic. Hasta las 16.00 de la tarde tienen tiempo para descansar de su carrera.

El Titanic comienza con mal pie su viaje inaugural. Un pequeño percance con un navío llamado New York ha hecho que la salida no haya sido perfecta. Para unos pocos esto fue un claro mal augurio, sin embargo, para la mayoría sólo fue un incidente aleatorio. Ningún presagio podía siquiera prever lo que estaba por ocurrir.

Gracias a los ocho miembros de la tripulación que fueron considerados como desertores, entre los que estaban los hermanos Slade y Alfred Penney, y aquellos que renunciaron a su empleo como Burrows, quince de esos hombres que esperaban un golpe de suerte de última hora acababan de conseguir un puesto en el buque. Ninguna contrariedad podría quitarles la euforia del momento. Habían tenido mucha suerte, ¿o no?


Henry Watson Dodds, 26 años. Cuarto asistente de ingenieros.

Henry, conocido desde pequeño como Renny, nació en Georgetown, Guyana el 5 de noviembre de 1.885. De ascendencia escocesa, era el pequeño de cinco hermanos. Durante su juventud, el chico viajó a Gran Bretaña donde estuvo en varias empresas entre las que destacan una de amalgama y otra de azúcar. En el año 1.904 se unió a la Royal Mail Steam Packet Company, donde pasó cuatro años y se inició en el mundo de la mar. En 1.908 entró a formar parte de la White Star Line, donde conseguiría el certificado que le acreditaba como ingeniero de segunda clase (second class engineer). Con él su categoría ascendía notablemente. En 1.912 se encontraba trabajando en el Oceanic, sin embargo, el 10 de abril fue transferido al Titanic como cuarto asistente ingeniero subalterno (Junior assitant 4th engineer) tras la renuncia del que había sido contratado en primer lugar, A. Haveling. Sus motivos se desconocen. Era toda una oportunidad. Renny embarcó en el Titanic cargado de sueños y con la promesa a su novia de que se casarían pronto. No pudo cumplirla. Murió en el hundimiento.

Alfred Edward Windebank, 38 años. Cocinero.
Alfred Edward Windebank
(Encyclopedia Titanica)
Alfred nació el 18 de julio de 1.873 en Southampton, Inglaterra. Era el tercero de ocho hermanos. En 1.891 fue descrito como mayordomo, trabajo que seguramente desempeñaría durante los siguientes seis años. En 1.897 ingresó en la marina mercante donde hizo carrera como cocinero. Fue reclutado para servir en la Guerra de Cuba y estuvo presente en varios ataques. Por sus servicios en la guerra, Alfred fue condecorado con dos medallas. Él continuó trabajando en las cocinas de los buques de la marina. Su última travesía había sido a bordo del Oceanic, también de la White Star Line. El 10 de abril se acercó al puerto de Southampton esperando encontrar un puesto en el Titanic. Les faltaban tres miembros de la cocina así que firmó como asistente de cocina. La noche del hundimiento, Alfred pudo acceder a cubierta y finalmente subir en el bote número 13. Al regresar a casa tras semejante vivencia traumática, Windebank no quiso esperar mucho más y regresó pronto al mar. Formó parte de la Primera Guerra Mundial y recibió otra medalla por sus servicios. En 1.919 se casó con Elizabeth Faulkner, con quien estuvo el resto de su vida. Siguió 18 años más en activo y tras la muerte de su mujer en 1.957, se trasladó a una residencia de ancianos donde moriría en 1.961 con 87 años. Elizabeth y él reposan juntos en el cementerio de Hollybrook, Southampton.

Albert George Locke, 33 años. Pinche de cocina.
Albert nació en West Wittering, Sussex, Inglaterra, el 29 de enero de 1.872. Fue el sexto de nueve hermanos. Aunque seguramente empezó a trabajar más joven, en 1.891, con 19 años, consta como trabajador de su cuñado, que tenía una pequeña tienda de alimentación en Sussex. En el año 1.904 se unió a la Royal Navy y allí se formó como cocinero. Sirvió en gran cantidad de buques, hasta que cinco años después fue expulsado de la marina. En un corto espacio de tiempo, su conducta se tornó de intachable a muy reprobable, lo que le supuso un par de estancias en la cárcel. Físicamente era un hombre de estatura media, con el cabello castaño y los ojos grises. Tras su fracaso en la Royal Navy, William se inició en las rutas comerciales. En abril había estado viviendo en Southampton y fue allí donde se enteraría de la partida del Titanic. Decidió intentar hacerse con un puesto, así que se presentó en el puerto la mañana del miércoles 10 de abril. Tuvo suerte. Firmó como pinche de cocina. No tendría ningún problema en desarrollar su empleo, teniendo en cuenta su experiencia. Albert murió en el Titanic.

D. (¿David?, ¿Daniel?) Black, 41 años. Fogonero.
D. Black había nacido en Glasgow, Escocia, probablemente en el año 1.871. Apenas se conocen datos sobre él. Black no estaba casado, desde muy joven se había dedicado al mar y seguramente fue encadenando rutas durante toda su vida. El último buque donde había servido era el Oceanic, también de la White Star Line. Como seis de sus compañeros, había firmado en el Titanic prácticamente en los últimos minutos. Estaría muy contento por ello y probablemente fuera su último momento de alegría. Black murió en el Titanic, como tantos otros. Su cuerpo no fue recuperado.


Joseph Brown, 30 años. Fogonero.

Joseph había nacido en Newcastle, Inglaterra en el año 1.882. Estaba casado con Lottie Syme y hacía dos años que habían tenido a su primer hijo, un niño llamado Joseph James, en honor a su padre y abuelo materno respectivamente. Lo más posible es que Joseph pasara poco tiempo con su familia, trabajar en el mar implicaba estar varias temporadas fuera así que Lottie y su hijo vivían con el padre de ella en Essex. Se hacían mutua compañía, ya que el hombre había enviudado recientemente. Joseph había trabajado por última vez en el Oceanic, como varios de sus compañeros. Muchos serían viejos conocidos. El Titanic sería su último viaje. Su cadáver no fue recuperado.


Alfred Emest Geer, 26 años. Fogonero.

Alfred nació en el primer trimestre del año 1.886. Era el séptimo de doce hermanos y todos ellos se criaron en Southampton, de dónde era su madre y dónde todos ellos habían nacido. Su padre era un obrero. Teniendo en cuenta que la familia tenía tantos hijos, lo normal en la época es que según fueran teniendo cierta edad (entre los 12 y los 14 años), los chicos se ponían a trabajar. No fue distinto para Alfred. Cuando tuvo alrededor de los 14 años, se inició como marinero. Apenas un año antes de enrolarse en el Titanic, el chico se había casado con su novia Edith. Se les presentaba una vida por delante llena de planes, entre los que se encontraban tener hijos. No les dio tiempo. Tras servir en el Olympic, Alfred consiguió en el último momento su puesto como fogonero en el Titanic. Sería su último trabajo. Su cuerpo no fue recuperado o identificado, por lo que su familia le honró mentándole en la lápida en la que reposaban los restos de su padre.


Richard William Hosgood, 22 años. Fogonero

Richard nació en Lambeth, Londres, el 29 de septiembre de 1.889. Era el cuarto de ocho hermanos. Todos le llamaban cariñosamente Dick. En 1.909 Dick se casaba con Edith May Stockley. Se convirtieron en padres tan solo un año después. Su hija Winifred May, nacida el 18 de febrero de 1.910, recibiría su nombre en honor a una de las hermanas de Richard, posiblemente fallecida en la infancia o juventud. En el año 1.911 se describe a Dick como desempleado, sin embargo, este estado le duraría poco. En 1.912 dio sus servicios como fogonero en el buque Saxon, tal y como dejó inmortalizado al firmar por el mismo puesto en el Titanic, tan sólo unos minutos antes de su partida. Estaría muy contento de haber conseguido el trabajo, realmente lo necesitaba. Su mujer Edith estaba a punto de dar a luz a su segundo hijo. Jamás lo conoció. Dick falleció en el Titanic. Su esposa dio a luz tan sólo cuatro días después de la tragedia. El bebé se llamó Richard William en honor a su padre. Su cuerpo, el número 242, fue recuperado por el Mackay Bennett y finalmente sepultado en el cementerio de Fairview, Halifax, Canadá. (Si quieres saber más sobre la recuperación de los cuerpo del Titanic pulsa aquí)

Tumba de Richard Hosgood en el cementerio de Fairview, Halifax. (Encyclopedia Titanica)



Louis Kinsella, 30 años. Fogonero.

Nació en Liverpool, Inglaterra, el 10 de septiembre de 1.881. Fue el primer hijo de ocho hermanos. Como su padre, trabajó en varios buques como fogonero y también como palero. No tenía muy buena fama, había sido declarado desertor en varios de los buques por los que había firmado y en otros le habían sorprendido como polizón. En 1.903 se casó con su novia, Ann Barbara Barlow, que estaba embarazada de cuatro meses. La relación resultó tumultuosa desde el minuto uno y las estadías de Louis en su hogar fueron intermitentes y efímeras. El matrimonio tuvo cuatro hijos, uno de ellos fallecido en la primera infancia. El de 1.909 seríasu peor año. Tras regresar a casa después de otro viaje, su mujer comenzó a echarle en cara su desidia como padre y esposo. En completo estado de embriaguez, Louis acabó apuñalando a Ann, lo que le valió dos meses de cárcel. A raíz de este suceso, probablemente no regresaría a casa, aunque sí aparece con ella y los niños en el censo de 1.911. Kinsella fue contratado minutos antes de que el Titanic saliera rumbo a su viaje inaugural. Nunca regresó. Su viuda intentó cobrar una pensión por su fallecimiento. No sólo no la consiguió, si no que acabó confesando que sus hijos eran de otro marinero, John Riley, con quien se casó al año siguiente. Las que legalmente eran sus dos hijas, Rose y Julia, nombraron a dos de sus vástagos Louis en honor al que, para ellas, era su padre.

William Lloyd, 29 años. Fogonero.
William nació en el verano de 1.883 en Poplar, Middlesex, Inglaterra. Fue el segundo de siete hermanos. Su madre falleció cuando él tenía 15 o 16 años. Su padre se casó al año siguiente, teniendo con su nueva esposa otros cuatro hijos. William no aparece en ninguno de los censos posteriores de la familia, por lo que probablemente ya estuviera trabajando como marinero. El chico nunca se casó y pasaría toda su vida enlazando una ruta tras otra. Firmó como fogonero para trabajar en el Titanic poco antes de que zarpase rumbo a su viaje inaugural. Dio su dirección en el 18 de Orchard Place, un albergue para marineros. Probablemente tras su última ruta en el RMS Dunottar Castle, se había quedado en Southampton a la espera de otro trabajo. Sería su última ruta. Su cuerpo jamás fue recuperado o identificado. 

Henry Dennis Witt, 38 años. Fogonero.
Había nacido el 14 de diciembre de 1.874 en Southampton, Inglaterra. Eran seis hermanos y él era el cuarto, todos le llamaban Harry. En algún momento los padres de Harry se separaron y esto causó una desestructuración total en la familia. Algunos de sus hermanos comenzaron a trabajar, otros se mudaron con su padre y él concretamente lo hizo con su madre. Con 17 años consta que trabajaba como remachador. No se conoce con certeza en qué momento Henry comenzó a trabajar en el mar, pero ya en el año 1.901 no aparece en el censo con su madre y su nueva pareja, por lo que se presupone que se inició antes. el resto, en un principio no había firmado para trabajar en el Titanic. Su primo carnal James Norris, había firmado como fogonero y probablemente le animó a intentarlo. Lo consiguió y dio como su última dirección la casa de su hermana Nelly, con la que probablemente pasaba sus estancias en tierra desde el fallecimiento de su madre. Tanto su primo como él, murieron en el Titanic. Sus cuerpos no fueron hallados.

Alfred Cotton, 35 años. Palero.
Alfred nació el 15 de junio de 1.876 en Fawley, Hampshire. Comenzó a trabajar como albañil con tan sólo 14 años. Tenía 23 años cuando conoció a Alice Andrews, con quien se casó en el año 1.900. La pareja tuvo dos hijos, William y Charles, que tenían 9 y 6 años cuando su padre se enroló en el Titanic. Alfred había hecho del mar su vida y de esta manera mantenía a sus hijos. Su mujer por su parte, trabajaba en una lavandería. La mañana del 10 de abril fue al puerto con la esperanza de poder trabajar en el Titanic y lo consiguió, prácticamente en el último momento. Todo resultó tan apresurado que ni siquiera se registró su dirección ni el último buque para el que había servido. Como casi todos, Alfred perdió la vida en el desastre. Tras su muerte, su mujer Alice no pudo mantener a sus dos hijos y tuvo que enviar a su hijo mayor, William, con otros familiares. Estuvieron alejados el resto de su vida. William nunca mencionó a su padre en el futuro, ni a sus hijos ni a sus nietos. Hay heridas que no cierran jamás.


William Dickson, 37 años. Palero.

William nació en Southampton en 1.875. A los 16 años estaba ya trabajando como albañil, pero pronto siguió los pasos de su padre y comenzó a trabajar en el mar. En 1.894 se enamoró de Martha, una chica que también era de Southampton y con la que presumiblemente se casó. Sin embargo, no existen registros de que este matrimonio se formalizase, por lo que quizás nunca pasaron por la vicaría y sencillamente vivían como tal. La pareja tuvo tres hijos, de los cuáles tan sólo el pequeño William sobrevivió. En el censo de 1.911, se describe al pequeño como persona con discapacidad, sin embargo, no se sabe qué tipo de discapacidad acusaba. Como el resto de sus compañeros, Dickson firmó para trabajar como palero en el Titanic la misma mañana de su partida. Nunca regresó. Lo que sucedió después con su mujer e hijo es incierto.


J. (¿John Dowie?) Gordon, 29 años. Palero.

Gordon nació alrededor del año 1.883. No hay apenas datos sobre su vida o siquiera sobre su nombre. En el libro Guide to de Crew of Titanic, de Günter Bäbler, se le menciona como John Dowie Gordon, pero no he podido confirmar que ésa fuera su identidad. Si en algún momento consigo más información al respecto, actualizaré el artículo. Se sabe que estaba casado, pero también es desconocido el nombre de su esposa o si tenían hijos. Dio como su dirección la Sailor’s Home (casa de marineros) de Southampton, que en 1.912 era un edificio que albergaba marineros, a algunos incluso desde la niñez. J. Gordon murió en el Titanic. Fue uno de los 26 miembros de la tripulación que mencionó este edificio como su dirección.

John O’Connor, 29 años. Palero.
John nació el 22 de diciembre de 1.882 en Southampton, Inglaterra. Era uno de los siete hijos de un matrimonio humilde. John se unió temprano a la Royal Navy, donde trabajó varios años. Posteriormente se unió al servicio mercantil. Tras el fallecimiento de su madre, el chico regresaba a casa con su padre y su hermana menor, Ellen. Su padre no volvió a casarse. En el año 1.911 la familia estaba viviendo en el número 9 de Tower Place, en Southampton, donde John se despediría de su hermana y su padre para dirigirse al puerto, donde esperaba encontrar un puesto en el hermano gemelo de su último barco, el Olympic. Gracias a esto, el chico fue contratado ése mismo día para realizar el trabajo de palero. La noche del hundimiento, John consiguió llegar a la cubierta de botes. Probablemente el Titanic estaba ya en sus últimos minutos a flote. Varios hombres intentaban sin éxito lanzar los dos últimos plegables al agua, el A y el B, seguramente él mismo también formó parte de ellos. Consiguieron soltarlos, pero el A quedó flotando a duras penas y semi inundado, mientras que el B se había quedado boca abajo. John O’Connor consiguió aferrarse a este último, salvando así su vida. Regresó pronto a Southampton y allí continuó trabajando en el mar. Nunca se casó y murió a la edad de 50 años. Está enterrado en Southampton.

Robert Edward Steel, 30 años. Palero.
Robert nació en la isla de Guernsey, en el canal de la mancha, probablemente en el año 1.883. Tenía dos hermanos. Siendo Robert muy pequeño, la familia se trasladó a Southampton, donde su padre estuvo trabajando como aparejador de barcos y marinero el resto de su vida. Los tres hermanos pasarían allí toda su infancia. Probablemente su hermano varón falleció de niño y tanto él como su hermana Mary se pusieron a trabajar a muy temprana edad. Ella como sirvienta y Robert como marinero. Estuvo siempre en el mar y nunca se casó. El 10 de abril se despediría de sus padres antes de salir hacia el puerto. Allí, muy apresuradamente, consiguió un puesto como palero en el Titanic. Falleció en la tragedia. En el periódico local The Hampsire apareció un aviso con su fallecimiento. Sus padres quedaron destrozados.

De los quince hombres que consiguieron su puesto en los últimos momentos antes de partir, sólo dos sobrevivieron. Es inevitable echar la vista atrás y pensar en Thomas, Bertram y Alfred Slade, en Alfred (¿V?) Penney o Frank Holden, y en todos aquellos que por una circunstancia u otra perdieron el barco. 
Lawrence Beesley
(Encyclopedia Titanica
)
Seguramente y como bien dijo Lawrence Beesley,
“Sin lugar a dudas, esos hombres que perdieron el buque, habrán contado y contarán durante años, la historia de cómo salvaron sus vidas al llegar demasiado tarde al Titanic”.




Podesta y Nutbean, quiénes sí habían conseguido alcanzar el buque, tuvieron la fortuna de sobrevivir.
La cifra de fallecidos miembros de la tripulación es escalofriante y refleja perfectamente la realidad de la sociedad de la época, donde eran relegados al último plano. En el Titanic había 908 personas trabajando (contamos entre ellos al grupo de garantía, la banda de música y los dos telegrafistas, que en muchos listados aparecen como parte del pasaje y no de la tripulación). El 77% de ellos falleció en la tragedia. Es el porcentaje más alto de todos los grupos. A día de hoy siguen siendo los menos conocidos, siendo siempre más protagonistas los pasajeros más ilustres, como John Jacob Astor. En este artículo hemos querido otorgar voz a quince de ellos, quiénes también fueron parte indispensable en la historia del Titanic, como cada una de las 2.208 personas que vieron tierras irlandesas por última vez desde aquel buque que muchos creían insumergible. La mayoría nunca regresó y los pocos que sí lo hicieron, jamás volvieron a ser los mismos. 
Monumento dedicado a la tripulación del Titanic. Su localización actual son las ruinas de la Iglesia de Holyrood, Southampton. (http://seesouthampton.co.uk)

[Irene Hernández Rodríguez]

martes, 1 de octubre de 2013

El nacimiento de la White Star Line

Para comprender el Titanic es necesario conocer y entender todos aquellos detalles y sucesos que dieron lugar a su nacimiento. De esa forma, no sólo conoceremos mejor el buque, sino que comprenderemos muchos de los aspectos característicos de éste.

Los siglos XIX y XX, con el auge de un nuevo mundo llamado América, el comercio marítimo estaba en alza gracias al transporte de mercancías y de inmigrantes.
Thomas Henry Ismay, padre del conocido J. Bruce Ismay, siempre se caracterizó por ser un gran hombre de negocios y aprovechaba cada buena oportunidad que se le presentaba para incrementar su fortuna. Como un marco histórico como el anterior citado, no es de extrañar que en 1.868 decidiera comprar la White Star Line, por aquel entonces una compañía en quiebra que realizaba viajes con destino a Australia, por la suma de 1.000 £.  Los viejos barcos de esta compañía fueron repuestos por nuevos buques de vapor para intentar instaurar su supremacía en las rutas del Atlántico Norte. Un año después, T. H. Ismay fundó la Oceanic Steam Navigation Company (OSNC), que se convertiría en compañía aliada de la White Star Line.
Los viajes entre  el viejo y el nuevo mundo, suponían una travesía muy larga y, en ocasiones difícil, por lo que T. H. Ismay pensó que ofreciendo una nueva flota que asegurara seguridad y, especialmente, lujo, conseguiría desbancar a toda las compañías rivales. El sueño ya había sido creado, ahora lo único que se necesitaba era un “demiurgo” capaz de darle forma.
Retrocediendo en el tiempo, llegaremos hasta 1.858, fecha en la que Edward J. Harland y Gustav Wolf fundan la llamada Edward J. Harland & Company, que tres años más tarde sería renombrada bajo la firma de Harland & Wolff.
La Revolución Industrial había permitido el segundo auge tecnológico en la historia de la raza humana y nuevas aplicaciones y progresos tecnológicos eran empleados con regularidad en la creación de nuevos buques mas seguros, rápidos y fructíferos.
Tras instalar las oficinas de la White Star Line en Liverpool, T. H. Ismay llegó a un acuerdo con Harland & Wolff, mediante la cual los buques serían financiados por Gustav Schwabe, a cambio de que estos buques fueran construidos íntegramente por esta compañía. Por aquel entonces, Harland & Wolff  ya había reformado y expansionado sus astilleros para satisfacer el creciente volumen de demanda como empresa líder en el sector naval. Este acuerdo le permitiría a la White Star Line convertirse en la compañía predominante en las rutas del Atlántico Norte.
Harland & Wolff construiría estos buques bajo sus propias especificaciones sin escatimar en gastos.  Esta alianza sería más fructífera de lo primeramente imaginado, pues ni el astillero construiría buques para las compañías rivales de la WST, ni esta última encargaría la construcción de ningún buque a ninguna otra compañía rival de H&W.

El primer buque resultado de este acuerdo, es el llamado Oceanic, al que le seguirían tres buques gemelos: Atlantic, Baltic y Republic


Oceanic I


La velocidad no era una de las preocupaciones de T. H. Ismay, sino garantizar el confort y sensación de seguridad en los pasajeros que eligieran su flota para atravesar el Atlántico. De este modo, los bancos en los salones y comedores fueron sustituidos por sillas individuales, los salones, zonas comunes y habitaciones de los pasajeros fueron reubicadas en la zona central del barco (donde la inercia del mar y vibración de las máquinas a través del casco se siente menos). El casco de los buques se dividió en compartimentos estancos cuyo punto de unión eran unas puertas que en caso de que uno de estos compartimentos estuviera comprometido, permitirían cerrarse para asegurar la estabilidad del buque. No obstante, esta técnica no era vanguardista, pues ya se había realizado con anterioridad en otros buques que, eso sí, resultaron en fracasos comerciales.

Las compañías rivales no vieron ninguna amenaza en estos nuevos gigantes del mar. Se equivocaron, pues a mediados de los 70 la White Star Line se convirtió en la compañía líder en el transporte de mercancía y pasajeros gracias a la solidez, velocidad y optimización de recursos que ofrecía esta nueva flota. Para 10877, la compañía llegó a un acuerdo con el gobierno Británico para el transporte de mensajería a América. Este acuerdo no solo ofrecía una nueva fuente de ingresos, sino una denominación de prestigio, pues ahora las siglas R.M.S. (Royal Mail Steamer) o Buque de Correo Real eran precedidas al nombre del barco.
Fue a partir de entonces cuando las compañías rivales comenzaron a tener en cuenta los diseños, especificaciones y detalles minuciosos de esta nueva flota, hasta tal punto de construir barcos más rápidos y grandes, problema que fue solucionado con la creación del Oceanic II en 1.899, que si bien se convirtió en el buque mas grande hasta la fecha (en cuanto a longitud, pero no en tonelaje) no podía competir en velocidad con la flota alemana. A este nuevo buque, se le uniría otro más: El Olympic, pero la muerte en 1.899 de T. H. Ismay hizo que estos planes fueran aplazados, y la regencia de la compañía fue asumida entonces por J. Bruce Ismay.









 Oceanic II

Con la creación de la turbina de vapor, el horizonte tecnológico parecía distanciarse y dos nuevos buques fueron lanzados bajo la insignia de la White Star Line: El Celtic en 1.901 y el Cedric en 1.902 respectivamente. Originalmente se convertirían en un nuevo cuarteto (Celtic, Cedric, Baltic y Adriatic) pero en la realidad estos fueron los dos últimos buques lanzados por la WTS como compañía independiente, pues en 1.902 la White Star Line fue absorbida en un conglomerado de empresas navales bajo la financiación de J. P. Morgan llamada The International Mercantile Marine Company (IMM), cuyo registro sería británico para evitar las elevadas tasas portuarias de Estados Unidos, además de por intervención del gobierno Británico para evitar una perdida considerable de su flota mercantil.

Las compañías rivales entendieron este conglomerado como una amenaza potencial, por lo que era necesario tomar medidas para aplacar semejante “Leviatán”: Viendo el increíble éxito de las turbinas de vapor, la Cunard solicitó la financiación para la construcción de dos nuevos gigantes de los mares al gobierno británico: el Lusitania y el Mauretania. A cambio, el gobierno podría tomar el control de estos buques en caso de necesidad. A pesar del éxito en cuanto en referente a velocidad, el enorme consumo de carbón y las notables vibraciones de las turbinas en las dependencias de los pasajeros frenaron a la White Star Line de emplear las mismas especificaciones para la construcción del Adriatic, que demostraría ser la culminación de todas las innovaciones de sus predecesores. Baños turcos, gimnasio y, por primera vez en un barco, piscina cubierta.

 





Adriatic


Aunque demostró ser un éxito, la White Star Line necesitaba una nueva gama que ensombreciera a los nuevos gigantes de la Cunard. Ya habían fijado su estrategia en base al confort, lujo y seguridad de sus pasajeros, por lo que en 1,907, durante una cena en Belgrave Square, hoy actual embajada de España en Inglaterra, J. B. Ismay y W. J. Pirrie, el por entonces actual presidente de Harland & Wolff, fijaron la construcción de la clase Olympic: dos grandes buques gemelos, Olympic y Titanic, al que se uniría un tercero en caso de que el proyecto fuera un éxito, el Gigantic, posteriormente conocido como Britannic.

Barcos de la clase Olympic


[Pedro Luis Campos]


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Violet Constance Jessop, la Dama de la clase Olympic

Hija de inmigrantes irlandeses, Violet Jessop era la primogénita del matrimonio formado por William y Katherine Jessop, por todos conocida como Kelly, y nació el 1 de octubre de 1.887 en Argentina. Más tarde la familia se ampliaría con otros cinco hijos, que colmarían el hogar de travesuras y juegos.
Con apenas unos años de vida, el primer gran reto al que tuvo que enfrentarse Violet fue a la tuberculosis. Los médicos pronto la desahuciaron y comunicaron a sus padres que apenas le quedarían unos tres meses. Les recomendaron que la cambiasen de clima, que eso ayudaría a su calidad de vida, así que William y Kelly no se lo pensaron dos veces y se trasladaron a Mendoza, Argentina, una ciudad ubicada en la cordillera de los Andes. En ese lugar Violet, contra todo pronóstico, superó la terrible enfermedad, pero la desgracia no les sería esquiva y allí mismo, en 1.903, William Jessop fallecería víctima de un cáncer. La muerte del patriarca fue un duro golpe para toda la familia Jessop que, con tremenda tristeza, decidió regresar a Gran Bretaña.

Para poder mantener a sus hijos, Kelly se enroló como camarera para varias compañías navieras, destacando la Royal Mail Line. El duro trabajo y el cansancio acumulado hizo que la mujer enfermase, por lo que Violet tuvo que tomar la responsabilidad de alimentar a sus hermanos y en 1.908 comenzó a trabajar en la misma compañía que su madre, también como camarera, con un escaso sueldo y 17 horas de duro trabajo. 


Violet Jessop 

Tras dos años en la Royal Mail Line, Violet fue contratada por la compañía White Star Line, una de las más importantes navieras del mundo. El primer buque en el que se enroló fue el RMS Majestic y más tarde trabajaría como parte de la tripulación del RMS Olympic, el que sería el hermano mayor del Titanic. Sin embargo, para Violet Jessop este ascenso no sería un motivo de alegría. Sentía miedo de tener que enfrentarse a viajes por el Océano Atlántico, había oído numerosas historias sobre los problemas climáticos que podrían surgir y, sobretodo, sabía que los pasajeros a los que tendría que servir solían ser demasiado exigentes.

A pesar de sus reservas, embarcó finalmente como camarera del Olympic. En él se encontraba cuando, en el transcurso de uno de sus viajes, colisionó contra el buque HMS Hawke el 20 de septiembre de 1.911. Los peores miedos de Violet se habían consumado, un accidente en pleno mar, sin embargo el incidente fue tan sólo un susto y ambos barcos lograron llegar a puerto sin víctimas que lamentar.


El RMS Olympic tras su choque con el HMS Hawke

La vida de la joven poco a poco iba estabilizándose. Tras superar uno de sus mayores miedos, se sentía feliz de estar trabajando en un buque como el Olympic. Fue entonces cuando la compañía le ofreció ser parte del servicio de tripulación de su gemelo, el Titanic. Al principio Violet se negó a hacerlo, ella ya estaba bien y a gusto en el otro transatlántico, sin embargo sus amigos y familiares le convencieron, asegurándola que sería una experiencia fantástica para ella. Finalmente aceptó y el miércoles 10 de abril de 1.912 Violet subiría al Titanic como camarera en el puerto de Southampton, Inglaterra.

Allí conocería al constructor de los tres buques de la clase Olympic, Thomas Andrews, de quien habló con sumo cariño y respeto en sus memorias. 


"Él era la única persona que realmente se preocupaba por las peticiones de los miembros de la tripulación para mejorar nuestros cuartos. A menudo, durante nuestra jornada, nos encontrábamos con nuestro querido diseñador. Solía estar discretamente, con un rostro que denotaba el cansancio, pero siempre con un aire satisfecho. Nunca dejaba pasar la ocasión de felicitarnos por nuestro trabajo. Lo único que enturbiaba su ánimo era lo lejos que se sentía de casa, todos sabíamos el amor que sentía por Irlanda y su familia, estaba deseando volver a su ambiente y tener la tranquilidad que tanto merecía tras haber trabajado tan duro en la construcción y el diseño de buques..."



Thomas Andrews, constructor del Titanic

También mencionó al violinista y parte de la legendaria banda del Titanic, John Law Hume, de quien aseguró se hizo muy amiga durante el viaje. Es al único miembro de la tripulación que Violet nombra directamente.


John Law Hume, uno de los violinistas de la legendaria banda del Titanic

La primera tarde de travesía, el Titanic paró en el puerto de Cherburgo, donde Violet pudo observar a varias de las personalidades que subirían allí. Entre ellas estaría la joven Madeleine Astor, esposa del millonario John Jacob Astor y que se encontraba embarazada de 5 meses. En sus memorias la joven camarera la describió así.

"En lugar de la dama radiante que imaginaba, una persona que había conseguido vencer grandes obstáculos para casarse con su amado, contemplé a una joven apagada, callada, pálida y de cara triste, que llegaba apáticamente agarrada del brazo de su marido y parecía indiferente a todo lo que la rodeaba".

Para Madeleine Astor la espera y el retraso del Titanic había hecho mella en su salud. Su estado de gestación la tenía completamente exhausta y esa fue la imagen que Violet tuvo de ella.

Durante el viaje es posible que Violet también estuviese en contacto con las cocinas del Titanic, donde cuenta la leyenda que se encontraba la más singular de las féminas tripulantes del buque. Se trata de Jenny, una gatita que había estado previamente en el Olympic y que era usada para evitar las ratas y ratones que pudiese haber a bordo. En sus memorias la joven camarera dijo que la felina "puso a su familia cerca del pinche de cocina a quien buscaba a menudo, recibiendo un cálido cariño por su parte". Se cree que Jenny había tenido cachorros en el Titanic y que los trabajadores de la cocina la alimentaban y cuidaban como a una más. Para saber más sobre los animales del Titanic pinche aquí.

La noche del domingo 14 de abril de 1.912, como cada día tras terminar su trabajo, la joven salió a dar un paseo por la cubierta del buque. Así describió esta última salida nocturna.


"El cuarto día el sol dejó de brillar tan intensamente como lo había hecho y el frío se adueñó del ambiente. Cuando la noche llegó sólo consiguió que la calidez y la majestuosidad del buque se viesen aún más impresionantes..."


Violet se retiró finalmente a su camarote y allí, junto a su compañera de cuarto (que seguramente se tratase de la también camarera Elizabeth Leather) leyeron una oración que una mujer irlandesa le había regalado a la joven. Ésta tenía como objetivo proteger a Violet del fuego y el mar. Ella era muy devota del catolicismo, por lo que rezar era algo muy habitual en su vida. 
A las 23,40 horas, el Titanic colisiona con un iceberg. En ese momento la joven se encontraba ya a punto de dormirse. Tras la confusión inicial, fue enviada a cubierta. La intención era que ella pudiese, sobretodo, calmar a los pasajeros de habla hispana. Su infancia en Argentina le había hecho ser completamente bilingüe. Ella describe la situación.


"...Había algunos pasajeros paseando tranquilamente por la cubierta. Me quedé observando junto a otras camareras cómo algunas mujeres se aferraban a sus maridos antes de subir a los botes con sus hijos.Algún tiempo después, un oficial (del que se desconoce la identidad) nos ordenó a varias de nosotras subir a un salvavidas para que diésemos ejemplo a otras mujeres de que era seguro hacerlo. Mientras el bote era bajado (se trata del número 16, situado en el costado de babor y arriado a alrededor de la 1,15-1,20 de la madrugada), el mismo oficial me gritó - ¡Señorita Jessop!, ¡encárguese de este bebé!- y un pequeño niño cayó en mi regazo..."


El niño en cuestión se trata del pasajero de tercera clase Assad Alexander Thomas (Tannous), de tan sólo 5 meses. Su madre Thamine (más tarde conocida como Thelma) viajaba con él. En la cubierta atestada de gente, Thamine se vio acorralada y pidió que salvasen a su bebé temiendo no tener la oportunidad de subir a un bote. Así fue como el pequeño fue a parar a manos de Violet. Edwina "Winnie" Troutt, una pasajera inglesa de segunda clase, se haría también cargo del pequeño.

El Titanic finalmente se fue a pique a las 2,20 de la madrugada del lunes 15 de abril. Violet pudo contemplar desde su bote salvavidas, como el buque se hundía bajo las aguas del Océano Atlántico norte.
Después de varias horas a la deriva, el bote 16 fue rescatado por el Carpathia, que se encargó de recoger a los apenas 712 supervivientes. Violet describió así el momento en el que Thamine Tannous recuperó a su hijo a bordo de este buque.


"Tenía al bebé cogido y lo acunaba contra el salvavidas de corcho duro que aún llevaba puesto, cuando una mujer vino corriendo y cogió al niño sin más. Creo que ella lo dejó en la cubierta del Titanic mientras iba a buscar algo y cuando regresó, el pequeño había desaparecido. Estaba demasiado congelada y adormecida, pero me resultó extraño que esa mujer ni siquiera dijo gracias..."


Tras el dramático hundimiento del Titanic, Violet siguió trabajando con la compañía White Star Line, donde se había labrado la fama de ser una excelente trabajadora. 
Con tan sólo 24 años, la joven ya había tenido que pasar por dos accidentes marítimos, curiosamente ambos de la misma flota de barcos, los de la clase Olympic. 

Gracias al testimonio de una sobrina de Violet, Maria Meehan, se conoce que la joven había tenido una relación con un hombre llamado Ned, con quien se carteaba a menudo. Él es posible que fuese australiano y, probablemente, la distancia hizo que la pareja se separase. Sin embargo Violet jamás lo olvidó.


El estallido de la Primera Guerra Mundial (1.914-1.918) provocó que los cruceros de lujo que ofrecía la White Star Line dejasen de navegar y todo el mundo se vio sumido en el horror de la batalla. Fue entonces cuando la valiente Violet se alistó como enfermera de la Cruz Roja Británica. La casualidad y, según algunos, el destino hicieron que finalmente la joven, de 28 años, embarcarse en el que era el tercer y último hermano de la clase Olympic. 


El HMHS Britannic, originalmente RMS Gigantic, se encontraba en su etapa inicial cuando el Titanic zarpó a su viaje inaugural. Había sido construido para transportar pasajeros, pero tras el hundimiento de su legendario hermano fue requisado y sólo funcionó como transporte de tropas y buque hospital hasta su hundimiento en 1.916.


HMHS Britannic como buque Hospital


El 12 de noviembre de 1.916, el Britannic zarpó desde Southampton, el mismo puerto desde el que 4 años antes había salido el Titanic, iniciando su sexto viaje. Allí Violet embarcó como enfermera.

Su última parada fue en Nápoles, Italia, el día 19 de noviembre, desde donde finalmente se fue rumbo a la leyenda. 

El 21 de noviembre mientras cruzaba el canal de Kea (mar Egeo) en el archipiélago griego, surgió una explosión a las 8,12 causada, seguramente, por una mina, aunque también se ha sugerido que pudo haber sido ocasionada por un torpedo. Ocurrió 4 millas al oeste de Port St. Nikolo (isla de Kea). La explosión causó daños limitados en el lado de estribor. A continuación otra detonación interna, provocó serios problemas en la estructura del barco, provocando que éste empezase a escorarse por el lado de estribor. Pese a ello, el capitán Bartlett había intentado embarrancar en la isla de Kea, ubicada a tres millas de distancia, con la intención de salvar el barco, pero su propósito fracasó y el Britannic empezó a hundirse aún más rápido. Con premura, se ordenó abandonar el buque y sin más dilación los botes salvavidas fueron arriados. Finalmente a las 9,07, 55 minutos después de la primera explosión, el buque se había hundido. En su interior viajaban 1.125 personas, tan sólo 29 fallecieron. Los dos botes en los que iban habían sido lanzados al mar sin permiso del puente de mando y fueron succionados por el vórtice de la hélice de babor, causando así las víctimas. Las más de 1.000 personas que sobrevivieron al naufragio fueron rescatadas por varios barcos tras el hundimiento. 
El Britannic fue el barco más grande hundido durante la Primera Guerra Mundial.

Violet Jessop describió de este modo sus vivencias a bordo del Britannic.

"...de repente oímos un ruido ensordecedor. Todo el salón se levantó de sus asientos. El momento me trajo recuerdos, no tan lejanos, de una noche aciaga en el Titanic..."

La foto más ilustre de Violet Jessop, vestida con su uniforme de enfermera

La joven se encontraba a bordo de uno de los dos botes que habían salido sin autorización y al ver hacia donde se dirigían, se lanzó al agua, donde un remo la golpeó en la cabeza, dejándola inconsciente. Justo antes de empezar a hundirse. Según sus mismas declaraciones, su larga cabellera castaña fue la que determinó que salvase su vida. Una mano agarró su pelo y tiró de él, consiguiendo subirla a un bote salvavidas, donde finalmente sobreviviría.

Durante uno de sus viajes, Violet conoció a John James Lewis, un trabajador de la Marina Mercante con quien había coincidido varias veces.
En el año 1.923 se sabe que ambos se encontraban a bordo del buque Majestic, curiosamente el primero en el que ella había trabajado como camarera.
Ese mismo año, el 29 de octubre, Violet Jessop se casó con John James Lewis, de 46 años y 10 mayor que ella, en una Iglesia de los suburbios londinenses, llamada Chiswick High Road. Para los familiares y amigos de los novios, resultó raro que celebrasen su boda un lunes. En opinión de muchos, fue el presagio de que no saldría bien.
En algunos registros se afirma que John Lewis había estado casado con anterioridad y nunca había puesto fin a su matrimonio, por lo que su boda con Violet podría ser un delito de bigamia. Se desconoce si esto es real o si hay alguna confusión en los datos.


John James Lewis, el que fuese marido de Violet Jessop

El matrimonio tan sólo duraría un año. Nunca se llevaron bien y, según familiares de Violet, el recuerdo de Ned aún seguía latente en ella. Además sus 37 años había provocado que no pudiera concebir fácilmente y se cree que esta es una de las razones por las cuales su marido no la tenía demasiada estima.
El fracaso de su relación provocó que Jessop dejase durante siete meses el mar, pasando de algún modo un periodo de luto.

Durante años no se tuvo constancia de que Violet se hubiese llegado a casar, en ingún sitio aparecían los registros de este enlace e incluso se desconocía la identidad del que había sido su marido.

En 1.926, tras más de 16 años trabajando para la compañía White Star Line, Violet abandonó la naviera y pasó a formar parte de la tripulación del SS Belgeland, un buque propiedad de la compañía Red Star. Probablemente este cambio tan brusco estuviera provocado por la continuidad de su ex marido en la WSL. No querría volver a toparse con él.


El SS Belgeland, propiedad de la compañía Red Star

Violet no volvió a casarse y nunca tuvo hijos. Con los años la mujer se retiró a una cabaña del Siglo XVI ubicada en Gran Ashfield, Suffolk, Inglaterra. Allí dedicó el resto de su vida a cuidar de sus gallinas y un hermoso jardín que con mimo plantaba. La casa se encontraba repleta de todos sus recuerdos, adquiridos tras sus 42 años trabajando en el mar.

Durante años se ha dicho que una noche de tormenta, mientras estaba en su casita con sus gallinas, su teléfono sonó. Era raro, ya que su casa con tejado de paja, apenas recibía llamadas cuando la naturaleza tenía ganas de soltar rayos y truenos, sin embargo esa noche la línea sí llegó. Violet contestó y una voz al otro lado del auricular dijo.


-¿Es usted Violet Jessop?-Así es- dijo ella, que preguntando por la identidad de la persona que llamaba a esas horas le respondieron,-Soy el bebé que salvó del Titanic.


Seguramente Assad Thomas había conseguido su teléfono y quiso agradecerle lo que hizo por él, quizás en referencia a que su madre no lo había hecho en su día. Si esta llamada fue real o no nunca lo sabremos. El bebé que salvó Violet murió con tan sólo 20 años en 1.931.

En abril del año 1.958, Violet  asistió a una cena conmemorativa por los 46 años del hundimiento del Titanic. En esta velada también se encontraban, entre otros, algunos de los supervivientes como Lawrence Beesley, Marjorie Collyer y Gus Cohen. Todos ellos fueron fotografiados para el recuerdo.


De derecha a izquierda, Violet Jessop, Gus Cohen, Marjorie Collyer y Lawrence Beesley

Ese mismo año, el 19 de julio, la revista Woman la entrevistó con motivo del estreno de la película "A Night to Remember" una de las más recordadas, ya que se hizo a partir de los testimonios de los supervivientes del Titanic recogidos por el historiador Walter Lord.

La vida de la dama de la clase Olympic se apagó en su querida casa el miércoles 5 de mayo de 1.971, a los 83 años. 


Violet Jessop en su madurez

Los restos del HMHS Britannic buque fueron hallados 59 años después de su hundimiento, el 3 de diciembre de 1.975. Su  descubridor fue el famoso explorador francés Jacques Cousteau y  ese mismo año fue examinado. 
El Britannic fue localizado en las coordenadas 37°42′05″N 24°17′02″E a una profundidad de 120 metros. El pecio es considerado un cementerio de guerra y por tanto su exploración es limitada aunque accesible por buzos. Se encuentra recostado totalmente sobre su lado de estribor, y está relativamente bien conservado. Tiene la proa retorcida a causa del hundimiento, fijada al resto del casco por unas pocas piezas de la cubierta B y tiene además un gran agujero proyectado hacia afuera que sugiere una gran explosión interna. Los interiores del Britannic están muy bien conservados y hoy en día es uno de los mayores transatlánticos hundidos que pueden visitarse mediante buceo.

Retrato del pecio del RMS Britannic, realizado por el historiador gráfico Ken Marschall

En el verano de 1.995, durante una expedición filmada por NOVA, Robert Ballard (descubridor de los restos del Titanic), bajó al pecio del Britannic con robots submarinos. No exploró el interior del Britannic, pero localizó todas sus chimeneas. 

En 2.003 Carl Spencer dirigió un equipo que entró en el barco. Spencer también descubrió un número de anclas de minas en el fondo del mar, confirmando las anotaciones del submarino alemán U-73 de que el Britannic fue hundido por una única mina.
Carl fallecería en el año 2.009 precisamente en una inmersión en la que exploraba el tercer buque de la clase Olympic, con la intención de rodar un documental. 
Carl Spencer

La historia de Violet Jessop siempre estará ligada, inevitablemente, a los buques de la clase Olympic. Todos ellos han sido víctimas del tiempo, pero tanto Violet como esos tres espectaculares colosos, continúan viviendo en la memoria de todos nosotros.


En memoria de todos los fallecidos en el hundimiento del HMHS Britannic.



[María Neira Domínguez]